El P. Vicente Gambón S.J. nació el 10 de junio de 1857, en Graus, Huesca, España. Admitido en la Compañía de Jesús el 10 de octubre de 1872, el 14 de agosto de 1879, a los 22 años de edad, llega a Buenos Aires para desempeñarse como profesor en el Colegio del Salvador. Director de la Academia Literaria del Plata desde su fundación, en 1885 vuelve a España donde recibió la ordenación sacerdotal.
Diez años después regresa a la Argentina. Desde entonces, casi todos sus años, los vivió en el Colegio del Salvador en Buenos Aires. Con una profunda vocación, dotado de una amplia gama de intereses y con gran capacidad pedagógica, fue consejero de varias generaciones de alumnos, ex alumnos, religiosos y religiosas. Desde 1901 fue asesor y confesor de la Hijas de la Inmaculada y permanente consejero de la Madre Eufrasia.
Apoyó y colaboró en el Congreso Católico Nacional de 1907 y en el Congreso de la Juventud Católica de 1908, como también en el Congreso Pedagógico de 1910. Dirige la Congregación Mariana de ex alumnos del Salvador. Funda en 1911 la revista Estudios, donde escribió varios artículos sin firma o con pseudónimo. En marzo de 1911, el arzobispo lo nombra director de la Sociedad de San Miguel para la propagación de los buenos libros. Fue el iniciador y propulsor del Congreso de la Juventud de 1915 y del Congreso Eucarístico Nacional de 1916.
Desde el 29 de marzo de 1918 hasta el 13 de marzo de 1921 fue superior de la Residencia Regina Martyrum y muere en Buenos Aires el 6 de abril de 1925.
Las afirmaciones del P. Vicente Gambón sobre la personalidad de la Madre Eufrasia, a quien conoció a fondo, y que las vuelca en su opúsculo “Recuerdo Biográfico” tienen gran valor, por sus óptimas condiciones personales-sacerdotales y porque, además, fue su confesor. Este escrito fue impreso en 1919 en Milán, seguramente por iniciativa de la Madre Estanislada Tognoni, sin hacer constar su autor. La memoria de la Congregación no registró el nombre de quien lo escribiera, pero el historiador Jesuita P. Guillermo Furlong, en su “Historia del Colegio del Salvador”, al ocuparse del Padre Gambón coloca este título en una lista de sus escritos.
La seriedad de Furlong merece el asentimiento a su afirmación y además, desde este dato, en su lectura aparecen motivos claros para atribuirlo a Gambón. Se trata de un libro de 80 páginas escrito en español en el estilo propio de las publicaciones piadosas de ese tiempo. Las noticias estrictamente biográficas que se pueden recoger en ese folleto tienen un valor importante, ya sea porque el autor conoció personalmente a la Madre Eufrasia, como así también porque el libro en cuestión ha tenido un influjo determinante sobre la sucesiva bibliografía del Instituto.
Hna. CAMISASCA, Pía, FIC; Si’ alla Chiesa, Roma, Figlie dell’Immacolata Concezione di B. A., 1983. Editado en Buenos Aires s/f. Reeditado en Buenos Aires en el año 2008: Sí, a la Iglesia. Rasgos biográficos de la Madre Eufrasia Iaconis y, en italiano, en el 2011. AHFIC DE 3 / 51, 13.
La Hna. Pía Camisasca fue Superiora General de las Hijas de la Inmaculada Concepción entre los años 1971 – 1983. En los años ochenta, la Hna. Pía Camisasca, FIC, comenzó un índice-registro cronológico de la correspondencia de la Madre Eufrasia que se conservaba en el archivo de la Casa General. Afianzada por el estudio de esa documentación, redactó un folleto cronológico sintético, de fácil lectura, y cuya metodología destaca los datos importantes. Al apoyarse, en parte, y sin poder revisar críticamente la tradición oral, la autora asume conclusiones que actualmente fueron reelaboradas a la luz de los datos aportados por el acceso a los documentos del Santo Oficio.
Es una síntesis importante que fue reeditada por la Congregación en el año 2008, con un aparato erudito actualizado gracias al acceso a la nueva documentación y a la reorganización del archivo histórico de la Institución.
Esta obra es parte de una colección destinada a difundir la vida y obra de distintos Siervos de Dios o Beatos. En ésta se presenta la vida de la Madre Eufrasia en forma amena, breve y clara destinada a la lectura infantil.
Constituye una publicación útil para divulgar su vida y su misión, sobre todo en los colegios.
“Un carisma en buenas manos” presenta una semblanza de la Madre Eufrasia y constituye una obra importante porque es la primera publicación fruto del estudio y acercamiento a las fuentes documentales de los archivos vaticanos y de la Congregación.
El texto está basado en testimonios escritos en la época en que vivió la Madre Eufrasia y en manifestaciones posteriores a su fallecimiento, como así también, en frases, destellos espontáneos de su espiritualidad y en algunas iconografías. Además, la obra cuenta con una descripción espacio-temporal de la época.
En la presentación del escrito, Mons. Mario A. Poli, destacó lo fundamental del libro: difundir la apasionante existencia de la Madre Eufrasia: “En ella dominó el amor a los pobres y una inquebrantable adhesión a la Iglesia de su Señor, con quien intimó en delicada oración y al que sirvió con notable audacia apostólica.”
El primer libro con cartas de la Sierva de Dios refleja su personalidad, espíritu, sus trabajos concretos, sus luchas materiales y espirituales, mientras recorría el camino del servicio del Señor en la Iglesia. Los escritos expresan, y de ellos se deducen, virtudes afianzadas cotidianamente, en medio de tareas que siempre confluían hacia un objetivo: primero, instalar la Congregación de las Hijas de la Inmaculada en la Argentina, y luego, lograr su desarrollo para dar plenitud al carisma fundacional.
“Las cartas…” correspondientes al período 1894 – 1911 constituyen un material indispensable y fidedigno para adentrarse en la vida ya que son fuentes documentales provenientes directamente de la Madre Eufrasia y conservadas en el archivo histórico de la Congregación.
Presentación y notas históricas de Lic. Ana María Silvestrin. Ágape Libros. 2017.
A través de la lectura de su correspondencia se observan las virtudes de la Madre Eufrasia, su fortaleza, confianza en la Providencia, su disposición permanente como fundadora y el amor a la Congregación.
Con la fundación del Noviciado en Milán, Sor Eufrasia se propuso consolidar los cimientos, fortalecer el Carisma, el espíritu y los propósitos congregacionales. Asimismo, ansiaba el aumento de las vocaciones, procurando más manos para llevar adelante el apostolado en la Argentina; transmitiendo los ideales que caracterizaron su acción.
Las aguas torrenciales no pueden apagar el amor…(Ct 8, 7)
Notas históricas y traducción: Licenciada Ana M. Silvestrin
Son las últimas pinceladas que, junto al primero y segundo tomo, terminan de delinear el icono de una auténtica mujer, de una fiel consagrada, de una audaz fundadora.
Tal vez, los años 1914 a 1916, encerrados en este tomo, constituyen la manifestación más elocuente de su santidad: serenidad, paz interior, ofrecimientos… ante la enfermedad y la muerte: En cuanto a mí, estoy muy resignada por lo que el Señor me envía, pues es evidente que lo que Él me envía, es lo mejor para mi alma…
En una oportunidad escribió: … constancia y fervor! porque la corona se dará a los que perseveran y no a los que se cansan después de unos días o se asustan apenas se asoma una crucecilla. Y en ella se cumplieron estas palabras: porque nada la detuvo y porque nada guardó para sí, ha recibido ya el premio eterno.
Sus virtudes heroicas son estrellas luminosas que disipan las tinieblas, aun las más densas. Quien conoce a la Madre Eufrasia y a su obra al servicio de los demás, siente renovar en sí la esperanza de un mundo más fraterno.
Que ella nos enseñe a recorrer la vida con un profundo amor a Jesús y con confianza filial en María Inmaculada, para poder también decir: … todo lo espero por la intercesión de mi Madre Inmaculada. Es María, mi dulcísima Madre, la que me da esperanza y, casi diría, certeza.
Agradecemos la intensa y esforzada tarea de la Lic. Ana María Silvestrin, realizada con dedicación y amor. Su trabajo entusiasta y su idoneidad profesional nos han acompañado permanentemente en todas las etapas de la Causa de Canonización.
Hijas de la Inmaculada Concepción
la Venerable Madre Eufrasia Iaconis Mario Aurelio Cardenal Poli
